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EDITORIAL
¡Pilas con el Sistema Automatizado de Votación del CNE!
Desde
2004 - cuando se incorporaron por primera vez las máquinas de votación
Smartmatic - hasta las elecciones parlamentarias de 2010, la sociedad
democrática ha obtenido algunos éxitos producto del ejercicio efizaz de
la contraloría ciudadana, entre los que destaca la posibilidad
conquistada al Consejo Nacional Electoral (CNE) de ejecutar la
verificación ciudadana “en caliente” de los escrutinios automatizados en
más de la mitad de las mesas de votación del país.
Estas
conquistas no se pueden menospreciar, aunque aún persisten algunas
vulnerabilidades en el sistema electoral venezolano asociadas a la
aplicación de la automatización para la votación y la identificación de
los votantes, que no cumplen con las garantías de confiabilidad,
transparencia, imparcialidad y eficacia de los procesos electorales,
consagradas en la Constitución y Leyes aún vigentes en la República
Bolivariana de Venezuela. Por ello, cualquier modificación tecnológica
que el CNE realice al Sistema Automatizado de Votación (SAV) debe
someterse a la contraloría ciudadana experta, fortalecida en los últimos
años en organizaciones independientes. En ellas se ha desarrollado una
capacidad técnica de revisión ante la necesidad de interactuar con un
organismo electoral que permite el ventajismo, la intimidación
oficialista y diseña procesos electorales a la medida de los intereses
del alto gobierno.
En
tal sentido, es necesario reconocer el derecho que tienen ONG, partidos
políticos y electores en general de obtener la información sobre los
detalles de los cambios al SAV aprobados por la mayoría del Directorio
del CNE el pasado mes de mayo del presente año. Porque la política de
poner la tecnología al servicio de los ciudadanos se materializa el día
de las elecciones cuando el elector interactúa con los equipos
automatizados y, si bien ya son varios los procesos en los que buena
parte de la población electoral ha tenido esa experiencia, la
explicación efectiva a casi 18 millones de electores sobre los nuevos
cambios al sistema deben servir para facilitar el uso de las máquinas de
votación y para asegurar la confiabilidad de los resultados reportados –
ojalá con celeridad a pocos minutos de cerrado el proceso de votación –
por el organismo electoral.
Súmate reconoce el beneficio de eliminar el uso de los óvalos para
escoger un candidato en la tarjeta de votación ubicado al lado de la
máquina de votación. Sin embargo, considera que el CNE debe explicar,
entre tanta confusión creada por sus decisiones insuficientes e
inconsistentemente informadas, si todos los votantes del país pudieran
beneficiarse por igual de estas modificaciones, pues se habla sólo de
adquirir 12 mil máquinas de última generación tecnológica SAES4200.
Habrá que confirmar entonces si las máquinas antiguas van a ser
utilizadas y si se pueden programar con el mismo sistema de las nuevas,
para que no haya que enseñar a los electores dos formas distintas de
votar, según el tipo de máquina que le toque a cada quien en su mesa de
votación.
Pero
la situación es muy distinta con el aprobado reemplazo y ampliación del
uso de las captahuellas, como parte de un nuevo Sistema de Autenticación
Integral (SAI). Ni las antiguas captahuellas cumplieron con su supuesto
propósito de asegurar “un elector, un voto” ni las nuevas podrían
hacerlo, conclusión de las interpretaciones técnicas de las escasas
explicaciones dadas por los voceros del administrador electoral oficial.
Lo que sí ha impuesto el CNE es un sistema de captahuellas que ya ha
intimidado a muchos electores y que sería reforzado por el nuevo SAI,
instrumento de miedo acerca de la supuesta posibilidad de revelar el
voto de cada votante: ¿Qué pensarán los funcionarios públicos,
proveedores del Estado y beneficiarios de Misiones cuando les exijan
poner el dedo en el SAI, ahora integrado a la máquina de votación?
Ante
este panorama, Súmate reitera que todos, actores políticos, ONG y
electores en general, tienen el derecho y el deber de insistir ante el
Poder Electoral para que explique a todos los actores relacionados los
detalles de los cambios que pretenden hacerle al SAV, informe cómo y
cuándo pretenden instrumentarlos y qué pasará si las justificaciones no
soportan la evaluación técnica imparcial, el cronograma de las
auditorías de equipos y de sistemas, además del plan de información
electoral para que los ciudadanos aprendan a manejar dichos cambios.
La
contraloría ciudadana es vital para que cualquier cambio que haga el
Poder Electoral realmente sea un beneficio para el elector. Por ello,
esta organización ciudadana continuará con el seguimiento a cada una de
las respuestas que publique el CNE, hasta que cada cambio quede
plenamente explicado, acorde con las garantías antes descritas. Esta es
una tarea inaplazable en esta etapa de la Defensa del Voto, antes de los
procesos electorales de 2012.
Igualmente, Súmate continuará ejerciendo contraloría ciudadana a la
licitación, contratación y ejecución de los cambios que instrumente el
CNE y, además, le exigirá que cumpla con su obligación de facilitar a
todos los actores políticos, ONG y electores la revisión de equipos y
sistemas para garantizar que los cambios que se incorporen no vulneren
el derecho a elegir. Especialmente cuando los procesos electorales
previstos para el próximo año marcarán un hito para la historia del país
y los rectores saben que cualquier desviación antidemocrática será parte
de sus curricula ante el mundo.
En
paralelo, la organización ciudadana avanza en el desarrollo de las
Primarias plurales y de participación masiva de los electores como
respuesta a los escenarios que pudieran plantearse hacia 2012 y para los
desafíos de la transición en 2013 -incluso el del impacto menor o mayor
de la enfermedad del Presidente de la República- y que exigen una
movilización activa y la preparación para la Defensa del Voto antes,
durante y después de cada elección. Ya se cuenta con el equipo humano
que consolidará la labor de la Comisión Electoral de Primarias, CEP,
tanto técnico a nivel central como operativo en cada una de las Juntas
Regionales y cuyas juramentaciones comenzaron el mes de julio.
Los
Voluntarios de Súmate en toda Venezuela continuarán aportando su
experiencia, capacidades y relaciones para el logro de las Primarias,
como parte de esa historia que se está escribiendo y del compromiso
asumido por los sectores democráticos venezolanos.
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